jueves, 27 de enero de 2011

Pasión Pura



Llegaste a este mundo hace 25 años. Se dice rápido, pero sabemos que ha llovido desde entonces. No te digo vieja con esto, que va, pues estás apenas comenzando tu paso por este mundo. A mi vida, llegaste hace unos doce años, cuando junto a mi madre, vendía los uniformes de tu colegio en mi casa. No nos hicimos los mejores amigos desde entonces, mucho era si intercambiábamos más de 15 palabras que no hicieran referencia a si tenía camisas de tu talla o el mono para educación física.

Lo cierto es que la vida se encargó de mantenernos cerca, sin embargo no éramos los mejores amigos del mundo. Pero estábamos ahí, por una cosa o por otra, siempre nos conseguíamos y el cariño siempre fue el mismo. Luego, la vida se encargó –de la peor manera– de reunirnos de nuevo. No hay nada que agradezca más de ese momento tan oscuro que forma parte ahora de nuestras vidas, que el haber podido sacar algo positivo, el volver a estar en contacto con alguien tan especial como tú, Ovelio estaba muy claro cada vez que decía lo gran mujer que eres.

Tengo tantas ideas y cosas que decir que realmente no sé por dónde empezar. Así que lo haré de una manera que me permita describir todo lo que pienso de ti en unas cuantas líneas. Lo haré partiendo de una sola palabra, la que más te identifica: Pasión.

Según la Real Academia Española, la definición de pasión –a la que este caso me apegaré– es la siguiente:

Inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona. // Apetito o afición vehemente a algo.”

Tú, eres pasión pura. Desde hace seis meses que puedo decir que somos amigos constantes, que estamos pendientes de nuestras vidas y la verdad, es que no sé como fui capaz de no mantener contacto contigo desde el día que te conocí, eres una persona que vive con plenitud, que quiere a todo el mundo de una manera especial y que no esperas mucho a cambio. En poco tiempo me pude dar cuenta de lo que me estaba perdiendo, de lo especial que eres y de lo que vales. Esta pasión que describe la primera parte de la definición es la que te hace tan especial, tan querida por todos los que te conocemos y disfrutamos de tu compañía en cualquier momento. La segunda parte del concepto la hemos disfrutado todos los que te hemos visto bailar. Llevas el flamenco en las venas, demuestras esa pasión que te define en cada tablao o en cada rincón en el que te toque demostrar lo excelente bailaora que eres.

No pretendo hacer de esta entrada un pedestal para ti, pero lo cierto es que sólo tengo elogios para una persona tan especial como tú. Feliz Cumpleaños mi Mafe, que la vida te llene de alegrías en todos los años que han de venir y que jamás pierdas esa luz con la que brillas. Te quiero muchísimo.