jueves, 8 de octubre de 2009

Palabras prestadas...

Desde hace un tiempo tenía ganas de escribir, pero no me terminaba de decidir, tal vez el miedo a no gustar, a hacerlo mal o aburrido me frenaban. Ayer me dijeron "eso es dandole papa" y heme aquí, haciendo el intento de plasmar en letras las millones de ideas que flotan en mi cabeza y que quiero expresar, pero todo en su momento, ya habrá tiempo suficiente para eso y espero que público suficiente también.

La primera entrada que hago no es mía, el título lo dice todo...

Hace ya un tiempo que leí esto y desde entonces lo recuerdo. La autora -muy querida y cercana por cierto- siempre me dice "buf! para qué lo quieres leer de nuevo? Eso fue en una etapa cursi de mi vida, que va que ya no es lo mío..." pero realmente no creo que tenga que ver con etapas o con si es lo suyo o no, es algo que todos en algún momento -lastimosamente- viviremos. Es algo de lo que no podemos escapar, tendríamos que tener una piedra por corazón para no vivir algo así, tarde o temprano chocaremos contra este iceberg, asi es la vida, imprevisible, llena de giros inesperados, pero que sin embargo, la línea de meta conocida por todos . "Así es el rock" me dijo alguien una vez para seguir dejándoles palabras que no son mías, pero que uso con mucha frecuencia y causan el efecto deseado, la gente entiende el mensaje y es lo importante. Además me hace recordar con cariño a quién una vez me las dijo y que se encargó de grabarlas en mi mente.

Basta de introducciones, disfruten el relato. Espero pronto imprimir palabras propias, llenas de mis ideas y anécdotas. Ya veremos si la vida -y el rock- lo permiten.


Te sigo queriendo


No puedo olvidarte. Aún no. A lo mejor alguna vez lo consiga. Pero todavía significas mucho para mí. Eres demasiado importante como para arrancarte de mi memoria y sepultarte en el olvido. Supongo que el problema es que te sigo queriendo...

Sí. Todavía me gustas, y mucho. Todavía te quiero por tus sonrisas, especialmente modeladas para mí. Todavía te quiero por tu forma de tomar mi mano, fugazmente, al pasar por mi lado, sin que nadie más se diera cuenta. Porque lo nuestro era nuestro y de nadie más. Todavía te quiero por esas miradas tuyas que me decían más que un secreto a voces. Todavía te quiero por cómo me abrazabas, como si se te fuera la vida en ello, porque tenías miedo de perderme…

Sí, te sigo queriendo. Porque en aquellas tardes que pasábamos juntos, sentados en el parque, sin hablar, sólo mirando al frente, las palabras habrían sobrado. Soñábamos juntos nuestro futuro. Con nuestros ojos construíamos el camino que nos llevaría al “y vivieron felices para siempre”. Nuestras manos entrelazadas eran más que un gesto de cariño. Significaban un nexo para una eternidad. Y no necesitábamos comunicación alguna; estar juntos era suficiente. Nuestra mutua presencia transmitía un amor, una armonía y una paz que las palabras no hubiesen sido capaces de plasmar…

Sí, aún te extraño, porque aún te quiero. Y ahora se acerca San Valentín y me encantaría darte un regalo, enviarte una carta… Algo que me permitiera decirte que mis sentimientos por ti no han muerto, que mi corazón todavía late y tú eres el motivo… Por lo menos una tarjeta… Pero en el Cielo no hay oficinas de Correos…

1 comentario:

  1. Like it! ^^
    Muy natural, muy tú... Y me has expresado muy bien a mí también xD
    Sigue adelante, aquí tienes a alguien que te leerá =)


    PD: Viviremos, no vivi remos. Segundo párrafo, tras "-lastimosamente-".

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